Si alguien nombra a  Samuel Langhorne Clemens seguramente nadie sepa de quién habla. Pero si  dice que este era el verdadero nombre del reconocido escritor estadounidense Mark Twain, la historia cambia.  Nació en Florida en 1835, y pocos años después su familia se trasladó a Hannibal, un pequeño poblado muy cercano al Mississippi. Allí pasó buena parte de su infancia, a la que hace aslusión en sus grandes novelas: “Las aventuras de Tom Sawyer” y “Las aventuras de Hackleberry Finn”.

La vida de Twain y Walt Witman muestran algunas similitudes, ambos se vieron obligados a trabajar  desde muy jóvenes como aprendices en una imprenta. En el caso de Twain, para buscarse la vida  tras la repentina muerte de su padre. El contacto con las máquinas impresoras  fue determinante para los dos. Años después participarían primero en periódicos, y después escribiendo sus propias obras.  Twain trabajó primero en el periódico de uno de sus hermanos mayores, para más tarde ejercer como corresponsal en Hawaii, Europa e incluso Oriente Próximo.  

El génesis de su carrera es la obra de 1869: “Inocentes en el extranjero”, tres años más tarde, escribió: “Pasándolo mal”.  Pero el éxito sin duda vendría de la mano de su siguiente trabajo: “Las aventuras de Tom Sawyer” (1876), ocho años después extrapolaría a uno de los personajes que aparecían en sus páginas para colocarle como protagonista de otra obra: “Las aventuras de Hucklberry Finn”.

El personaje de Tom Sawyer no se redujo a protagonizar una obra sino que apareció también en 1894 en “Tom Sawyer en el extranjero”, y en 1896 en “Tom Sawyer, detective”.

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