Truman Capote junto a Harper Lee

Lo que más suele intrigar de todo el asunto, son las razones que llevaron a un escritor, que ya había conseguido alcanzar cierto éxito con “Otras voces” o “Desayuno en Tiffany’s”,  a recluirse en un pueblo de Kansas durante siete años para recapitular los hechos de este crimen. Sin lugar a dudas, Capote no buscaba destacar por su estilo sino más bien desarrollar su faceta periodística, así que decidió vivir como un ciudadano más junto a la escritora de “Matar a un ruiseñor”, Harper Lee, e ir recorriendo el pueblo para entrevistar a cualquier persona que pudiese ofrecerles algún dato relevante sobre el asunto.

Un hombre acostumbrado a la gran urbe de Nueva York, tuvo ciertas dificultades para adaptarse a un pueblo  recóndito como éste. Desde el asesinato, los habitantes desconfiaban de cualquier desconocido y Capote lo era. Además tenía un carácter muy peculiar que no siempre era aceptado por todos. Pero finalmente consiguió ganarse  la simpatía de algunas personas, y muy especialmente de los dos asesinos a los que estuvo entrevistando constantemente durante su estancia en la cárcel hasta su ejecución.

Con esta obra alcanzó un elevadísimo prestigio, de hecho él mismo determinó que había creado un nuevo género: la novela de no ficción o novela testimonio. Pero no supo llevar tanto éxito, de manera que acabó con serios problemas de alcoholismo y drogadicción que terminaron con su vida.

Han sido varias las adaptaciones de esta novela única. La primera adaptación con nombre homónimo apareció en 1967, y  la segunda de la mano de Harold Ramis en 2005.  En este mismo año, se presentó otra que recibió el título de Truman Capote, y que le valió el merecidísimo Oscar de mejor actor a Philip Seymour Hoffman (aunque había sido nominada en otras cuatro categorías). Por útimo, en 2007 llegó a los cines Infamous de Douglas McGrath.

Este es el tráiler de la película nominada a cinco Oscar:

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