Película Dr. Jekyll y Mr. HydeEl extraordinario caso del Doctor Jekyll y Mr. Hyde es una narración entretenida y breve. Próxima a la novela policiaca y de detectives, en la que el suspense se mantiene hasta las últimas páginas.

Por un lado se encuentra el Doctor Jekyll, es un hombre culto, doctor en Medicina, en Derecho y en Leyes. E incluso es miembro de la Real Academia. Con sus investigaciones ha conseguido llevar a cabo un experimento que le permite, mediante una bebida, convertirse en otra persona, que encarna lo peor de sí mismo, éste es:

Mister Hyde,  más que hombre es una especie de criatura que provoca en los demás una  sensación de odio y repugnancia. Un efecto desagradable que  Stevenson se esfuerza en trasladar al lector a través de las intervenciones de algunos personajes como Mr. Enfield y Mr. Utterson (“apenas parecía humano” “tiene un no sé qué de troglodita”). Este último, es el abogado del doctor, y conforme va conociendo más acerca de Mr. Hyde, empieza a dudar de las razones que llevan a su cliente a legar toda su herencia en esta horrible persona.
Lo inaudito del caso,  provocó que iniciase una investigación para resolver quién es este hombre y qué clase de vínculo unía a ambos. Finalmente acaba encontrando las respuestas a sus interrogantes, y se da cuenta de hasta qué punto éste y Jekyll están íntimamente relacionados.  La situación va adquiriendo mayor intensidad conforme la trama va complicándose con asesinatos, sospechas y acusaciones.

Lo más destacable es el esmero en las descripciones que realiza tanto de los ambientes, en este caso de un barrio londinense que puede ser perfectamente imaginado por el lector, como el cuidado que muestra en la descripción psicológica de los personajes.

En la obra  se muestra la duplicidad presente en toda persona entre dos tendencias, el bien y el mal. En este caso Mr. Hyde muestra la maldad, en su estado más puro. La tensión entre ambas sólo se puede aliviar a través de la razón y la moderación. En este caso, El Doctor Jekyll trató de deshacerse de lo peor de su persona, para que esta misma siguiese su propio camino y no interfiriese en su lado más virtuoso. Aunque este intento fuese infructuoso. Saber conciliar ambos caminos nos ayuda a  lograr un equilibrio, que muchas veces es difícil, pues nuestra parte más instintiva a veces es más fuerte y acaba relegando a un segundo plano a la razón.

Esta extraordinaria dicotomía, relatada por R.L. Stevenson  en 1886, ha sido representada en múltiples obras teatrales y películas. Concretamente en la versión dirigida por Rouben Mamoulian en 1931, en la que su protagonista, Fredric March, logró el Oscar al mejor actor por su magnífica interpretación de estos dos peculiares personajes.
Actualmente, Universal Pictures está preparando un nuevo film (que será la adaptación número 12 de esta obra)  que estará protagonizado por Keanu Reeves.

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