Algunas obras son incapaces de pasar desapercibidas. A veces por buenos motivos y otras veces por malos. Pues bien, la obra de Anna Sewell “Black Beauty” escrita un año antes de su muerte, y que ha sido traducida al castellano a veces como Azabache y otras como Belleza Negra, ha engrosado ambas listas.
Aunque para muchos españoles es una autora prácticamente desconocida, su obra ocupa un puesto en la lista de los libros más vendidos de la historia con aproximadamente 50 millones de ejemplares adquiridos desde que en 1877 Sewell vendiese esta historia por 20£.
Pero también ha acaparado la atención por ser uno de los libros censurados en Sudáfrica durante la época del apartheid, por contener las palabras “negro” y “belleza”. Sin embargo, poco tiene que ver esta obra con las personas negras, porque en realidad se trata de un caballo, una auténtica autobiografía de este animal, narrada por él mismo en primera persona. Se basa en una experiencia real de un caballo llamado Bessie, y es de lo más original porque pocos autores han sido los que se han atrevido a dar voz a los animales para que sean ellos mismos los que narren lo que les ocurre o lo que sienten.
Además, desde sus primeras páginas, los sentimientos de alegría y sufrimiento del caballo se expresan tan bien que uno puede llegar a sentir una gran empatía con el animal. Precisamente ese es uno de los principales objetivos de la autora, transmitir a los jóvenes lectores -puesto que se catalogó en un principio como novela juvenil- la importancia de dar un trato adecuado a los animales. Lección que ella misma aprendió, pues dependía de ellos para trasladarse ya que tenía una discapacidad física que le impedía caminar.





4 comentarios
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27 enero 2010 a 5:05 pm
Pablo
Estimada Coral:
Me alegro tanto de que hayas sacado a relucir una obra tan preciosa como Azabache. Cuántas veces utilizamos frases hechas en nuestro idioma que incluyen nombres tan desconocidos y que no sabemos con qué estan relacionados ni que significan. Incluso se utilizan en situaciones que poco tienen que ver con su contenido real: “está más negro que un Azabache”, refiriéndose a un sitio sucio, cuando Azabache reivindica la belleza de este color. Además es cierto que Anna Sewell es una de las pocas autoras que se atreven a utilizar recursos literarios como la personalización. En mi opinión este recurso da mucho juego, como por ejemplo “Rebelión en la granja”, que precisamente utilizó la personalización para evitar la censura comunista.
Agradezco que nos recuerdes a tan grandes autores, porque creo que tenemos todavía mucho mundo que descubrir de la literatura inglesa.
¡Saludos!
27 enero 2010 a 7:30 pm
cjaen
Yo también pensé en la obra de Orwell la verdad, aunque no emplean exactamente las mismas técnicas narrativas, ambas tienen ese punto en común de la personificación. Me encanta esa obra! Muchas gracias por tu comentario!!!
27 enero 2010 a 7:01 pm
Manu
Este libro me recuerda a la película “El hombre que susurraba a los caballos”.
Había oído la palabra Azabache, pero nunca sabía donde estaba el origen.
Muchas gracias. Ya tengo algo más que contarle a mis nietos.
Un saludo y enhorabuena, una vez más, por el post.
27 enero 2010 a 8:30 pm
cjaen
No había caido en esa película pero tienes razón, además es preciosa! Gracias Manu!